El ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, expresó su firme postura el viernes al sostener que las investigaciones relacionadas con el tráfico de drogas dentro de las Fuerzas Armadas no deberían ser llevadas a cabo por la Justicia Militar. En declaraciones a la prensa, Cordero argumentó que «la Justicia Militar no está diseñada para investigar organizaciones criminales y menos crimen internacional», subrayando que este tipo de delitos requieren un enfoque más especializado y acorde a la gravedad del problema.
Cordero profundizó en sus críticas al sistema actual de la Justicia Militar, afirmando que se basa en un régimen normativo «demasiado arcaico» para enfrentar los desafíos modernos que presentan las organizaciones criminales. Destacó que, incluso con intentos de modernización, la Justicia Militar no está orientada a desarticular estructuras criminales complejas, un aspecto crucial, especialmente debido al auge del narcotráfico en las áreas fronterizas del país.
El ministro también enfatizó que los retrasos en el proceso judicial tienen un impacto directo y negativo en las investigaciones relacionadas con el narcotráfico. Aseguró que en el caso de las organizaciones criminales, la rapidez en la recopilación de evidencia y en la intervención es fundamental. Cordero mencionó la importancia de actuar con agilidad, pues muchas de estas indagaciones suelen iniciarse en condiciones de reserva, lo que subraya la necesidad de métodos apropiados para su desarrollo.
Durante sus declaraciones, Cordero hizo hincapié en la coordinación entre las diferentes instituciones encargadas de la seguridad, como la Fiscalía de Tarapacá y Carabineros. Esta colaboración resulta esencial en la construcción de una sólida estructura de investigación que permita el levantamiento de antecedentes relevantes. Afirmó que estos esfuerzos compartidos son cruciales, especialmente en las primeras etapas de las investigaciones, donde se toman decisiones clave que pueden determinar el éxito en el desmantelamiento de estas organizaciones.
Finalmente, el ministro Cordero concluyó que la lucha contra el narcotráfico requiere un enfoque más efectivo y adaptado a la realidad actual, haciendo un llamado a replantear cómo se abordan estos casos en el marco legal. Su postura resalta la necesidad de reformar la Justicia Militar y buscar nuevas estrategias que refuercen el trabajo en conjunto entre diversas instituciones, con el fin de enfrentar el desafío del crimen organizado de manera más eficaz en el país.



















