La modernización y expansión de las líneas de transmisión es vital para otorgar mayor resiliencia al sistema, que debe trabajar y operar de forma coordinada para entregar un servicio de calidad.
Chile ha pasado a ser referente regional en el uso de energías renovables, especialmente solar y eólica gracias a los inmensos recursos del norte del país. Según las cifras, durante 2024, un 68% de la energía producida en el país provino de fuentes limpias.
Sin embargo, el rápido crecimiento de este sector ha generado un nuevo desafío: la infraestructura de transmisión eléctrica no ha crecido al mismo ritmo que la capacidad de generación renovable.
Este desajuste pone presión sobre el sistema y revela la necesidad urgente de fortalecer las redes.
Para responder a este escenario, la institucionalidad y las empresas que forman parte del sistema -como Transelec- están enfocados en fortalecer, por ejemplo, las redes de transmisión y aumentar la flexibilidad del sistema eléctrico.
Estos objetivos son clave para alcanzar las metas de carbono neutralidad al 2050 y 100% de generación renovable, asegurando al mismo tiempo una operación segura y estable ante las crecientes demandas del mercado.
¿Cuál es el futuro de nuestro sistema eléctrico?
Según las primeras regulaciones de la materia, la legislación vigente y la Política Energética 2050, el país ha definido una serie de medidas que buscan reducir sus emisiones y mitigar los efectos del cambio climático avanzando hacia el objetivo de la descarbonización.
La Ley de Transición Energética apunta precisamente hacia los desafíos del sistema, ofreciendo nuevas oportunidades para las regiones o zonas que enfrentan problemas debido a la estrechez del sistema.
El rol de la transición energética
En Chile el objetivo es claro: avanzar hacia la descarbonización. Hoy, las condiciones favorables para el desarrollo de energías renovables han convertido a estas tecnologías en el eje del crecimiento de la matriz eléctrica durante los últimos años con buenos resultados.
Sin embargo, la transición energética presenta grandes desafíos desde el punto de vista de la generación (con energías renovables como prioridad) y también la transmisión, uno de los eslabones más necesarios de la cadena.
Hoy es clave acelerar el desarrollo y modernización del sistema de transmisión, fomentar la incorporación de tecnología avanzada y facilitar nuevas inversiones que aseguren un sistema más flexible, eficiente y preparado para el futuro energético que requiere Chile.
Como resultado de este proceso, el sector ha experimentado una expansión acelerada de la generación renovable, la incorporación de nuevos actores al mercado eléctrico y un proceso sostenido de retiro de centrales a carbón.
Hoy, la infraestructura existente presenta limitaciones que aumentan el riesgo ante cualquier interrupción.
Para enfrentar este escenario, se requiere mayor inversión tanto en obras físicas como en nuevas tecnologías, que permitan transportar la energía con eficiencia y mantener la continuidad del servicio.
En esta etapa, el rol de empresas como Transelec es garantizar un suministro continuo y confiable. La interconexión y modernización de las líneas de transmisión son fundamentales para garantizar la continuidad del suministro.
Los sistemas de transmisión fortalecen al sistema frente a eventualidades que puedan comprometer el normal funcionamiento de las ciudades, lo que permite entregar un servicio estable y aislar aquellas contingencias.
A esto se suma un desafío clave: conocido como permisología. La lentitud en la aprobación de proyectos ha frenado la construcción de nuevas líneas, impidiendo diversificar las rutas de transmisión y dejando al sistema vulnerable frente a eventos inesperados.
Por eso, el fortalecimiento del sistema eléctrico nacional debe abordarse con una visión integral, que combine infraestructura moderna, tecnología avanzada y marcos regulatorios más ágiles.
Transelec: un actor clave en el sistema
Con más de 80 años de historia, Transelec es la principal empresa de transmisión en el país. La compañía opera una de las redes de transmisión más extensas del país, que abarca desde Arica hasta Chiloé.
Su infraestructura transporta electricidad a través de más de 10.000 kilómetros de líneas de alta tensión y 79 subestaciones, lo que permite abastecer al 98% de la población nacional.
Por ello, la transmisión es fundamental para lograr estabilidad y resiliencia. El rol principal de empresas como Transelec es llevar la energía desde las centrales generadoras hasta los centros de consumo, incluyendo usuarios industriales, mineros y, finalmente, millones de hogares y comunidades a lo largo del país.
Como la empresa con mayor trayectoria en el sector de la transmisión en Chile, Transelec cuenta con un sólido conocimiento técnico y un compromiso activo con el desarrollo del sistema eléctrico nacional.
Así, la empresa participa en la definición de mejoras junto al regulador, contribuyendo a construir una red más confiable y robusta.
Durante los últimos años, la empresa ha conectado más del 60% de la electricidad proveniente de fuentes limpias, reafirmando su compromiso con la sostenibilidad.
Con una capacidad de transformación que supera los 21.000 MVA, Transelec apuesta por la innovación para enfrentar los desafíos del futuro.
A través de tres distintas líneas de negocio, la empresa desarrolla proyectos de transmisión tradicional, incorpora nuevas tecnologías para una transmisión más eficiente y avanza en sistemas de almacenamiento de energía, posicionándose como líder en la transición energética del país.
El futuro del sistema
Hoy y mañana se necesita inversión que asegure el desarrollo de fuentes con alta capacidad de flexibilidad, con especial foco en sistemas de almacenamiento de energía.
En ese sentido, Transelec ya trabaja (con más de un 60% de avance) en obras de almacenamiento tipo BESS en el norte de Chile en un parque fotovoltaico de Copec.
Según cifras, actualmente, la capacidad en operación o en desarrollo de estos sistemas en el país alcanza cerca de 3 GW, pero se estima que este volumen deberá duplicarse en el corto plazo para cubrir los requerimientos actuales del sistema.
Como líderes en transmisión y activos impulsores de nuevas líneas de negocio que contribuyan al desarrollo del país, Transelec reafirma su compromiso con la colaboración en el diseño y construcción de un sistema eléctrico robusto, moderno e innovador, que pueda enfrentar de mejor manera los desafíos y la demanda de un Chile que crece.



















