Ser soltero en Chile implica un cúmulo de libertades, pero también puede traducirse en un aumento considerable de los gastos de vida cotidiana. De acuerdo con la reciente Encuesta de Presupuestos Familiares realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), las personas solteras deben afrontar la totalidad de sus gastos sin la posibilidad de repartir costos, lo que incrementa su presupuesto mensual. Esta situación se ha visto reflejada en un contexto donde la tendencia hacia la soltería se ha robustecido, a medida que más chilenos eligen priorizar sus proyectos personales sobre la convivencia en pareja.
La psicóloga y coach financiera Carolina Molina enfatiza que, al compartir gastos como el arriendo, la alimentación y los servicios, las parejas pueden prorratear los costos, permitiendo una mayor capacidad de ahorro. En contraste, un individuo solitario se enfrenta a la realidad de cubrir estos costos de forma integral, lo cual a menudo compromete su capacidad de ahorro y su acceso a bienes. Esta dinámica resalta una preocupación creciente por parte de los solteros, quienes se ven obligados a equilibrar su deseo de independencia con la carga económica que ello conlleva.
Las estadísticas sobre hogares unipersonales no mienten: según el Censo de 2024, la proporción de estos hogares ha aumentado de un 8,3% en 1992 a un alarmante 21,8% en la actualidad. Este crecimiento es testimonio de la creciente oleada de personas que viven solas, y se estima que alrededor de 576.371 chilenos en estas circunstancias dependen de algún tipo de asistencia estatal para poder acceder a una vivienda digna. Este fenómeno pone de relieve un desafío inmediato para la economía personal de quienes eligen la soltería.
Simultáneamente, la tendencia a casarse ha demostrado ser cada vez menos popular, con cifras que indican una caída del 6,1% en matrimonios en 2023 comparado con el año anterior. La socióloga Sara López apunta a cambios sociales y culturales que en el pasado priorizaban la formación de familias sobre el desarrollo individual. Hoy, muchas personas buscan sumergirse en experiencias personales como estudios en el extranjero o el emprendimiento, dilatando la decisión de formar un hogar con una pareja.
En un contexto donde el costo de la vida continúa incrementándose, tanto Fernanda Vicente, cofundadora de Money Queen by ADAH, como otras expertas, sugieren que las nuevas modalidades laborales, como el trabajo remoto, podrían aliviar parcialmente la carga financiera de quienes viven solos. Sin embargo, también advierten que factores como la inflación y la falta de viviendas asequibles complican la situación. A corto plazo, es probable que la brecha de gastos entre solteros y parejas persista, lo que indica una urgencia por desarrollar políticas comerciales que puedan mejorar esta difícil situación.



















