Genialidades 

No, no es cierto que no se debe beber agua después de comer cerezas

¿Cuántos de nuestras malditas y malditos han escuchado alguna vez este dicho? La temporada de cerezas en el hemisferio norte acaba de terminar (va desde abril hasta agosto) y, coincidiendo con esto, nos habéis preguntado por qué hay de cierto en que no se debe beber agua después de comer cerezas. Seguro que alguien se habrá hinchado de esta fruta y habrá tenido dudas sobre si debía beberse un vasito de agua después del manjar, así que vamos a resolverlo de manera rápida: este dicho no tiene sentido y no hay ningún indicio de que tomar agua después de unas cerezas sea perjudicial (siempre que hablemos de cantidades humanas racionales, tanto de cereza como de agua).

En Maldita Alimentación no nos cansamos de hablar de los múltiples beneficios que tienen las frutas y verduras (y más si son de temporada y de proximidad). En el caso concreto de las cerezas, esta revisión publicada en 2018 recopila 29 estudios y ensayos en humanos donde se ve cómo mejoran diferentes indicadores de salud: descenso de la presión arterial, mejora del sueño, reducción de dolores musculares causados por hacer deporte y del riesgo de desarrollar artritis y diabetes, entre otras.

Ahora bien, ¿hay algo en las cerezas que impacte en la digestión? Lo cierto es que las cerezas, al igual que otras frutas, son un alimento rico en fibras y que puede ayudar a realizar la digestión. Como explicamos en Maldita.es, la fibra es parte responsable de la sensación de saciedad y ralentiza el proceso digestivo, haciendo que los azúcares presentes en esta fruta (y en el resto de la comida) se absorban más lentamente y evitando una subida repentina de la glucosa.

Por ello, incidimos en que en unas cantidades razonables de cereza para un humano estándar no son perjudiciales. Comer demasiada fibra sí podría ocasionar molestias puntuales como flatulencias, sensación de hinchazón y diarrea. Si la cantidad diaria recomendada de fibra por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, siglas en inglés) es de 25 gramos, y el margen problemático está por encima de los 50 gramos de fibra y hay 1,5 gramos de fibra por cada 100 de cerezas (contando solo la parte comestible, sin el hueso), estamos hablando de tomar 1,7 kilos de cerezas al día para que superen la cantidad recomendada o 3,3 kilos para superar el margen que se considera excesivo.

¿Y qué pasa con el combo ración de cerezas + vasito de agua? ¿Es problemático? Lo cierto es que no. Como ya explicamos en Maldita Alimentación, beber agua en las comidas (sea de fruta o de cualquier alimento) no entorpece la digestión ni hace que nos siente mal, siempre que hablemos de cantidades razonables de líquido. La única preocupación con las cerezas y el agua es en cuanto a su almacenamiento y lavado: es importante guardarlas sin lavar y sin tapar en la nevera y lavarlas una vez vayamos a comerlas.

Productores y profesionales relacionados con las cerezas saben que esta afirmación popular está ampliamente extendida. Por ejemplo, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Cereza del Jerte, el mayorista de frutas SanLucar o la empresa de catering en aviones LSG Group tachan este conocimiento como mito.

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